Tuesday, 22 February 2011

It's always raining in my head.

Uno de mis tantos defectos es que tengo la necesidad imperativa de esperar lo peor de las personas. Truth is, la gran mayoría te termina rompiendo el corazón, de una u otra manera.

Amigos, parejas, familiares...todos pueden potencialmente decepcionarte. Es lógico, nadie es perfecto y es verdad, también, que suelo poner mis standards tal vez un poco altos. Deal with it, papito, soy así. Trato siempre de dar lo mejor, asique claramente voy a esperar lo mejor en retribución.

De esta expectativa a que la gente fracase nace mi necesidad de probar todo. Qué tan lejos puedo ir, qué tan fuerte puedo empujar, cuánto trabajo hace el otro, cuántos obstáculos van a sortear con tal de seguir a mi lado.

Lo raro es lo siguiente: si bien no me gusta (tanto) tener esa sensación de vacío en la boca del estómago, siempre espero que la gente falle. Que le vaya mal en mis pequeños experimentos. Cuando veo un FAIL grande, escrito en su frente, si bien las lágrimas van rodando por mis mejillas a pesar de que les digo que se queden adentro, una parte de mi sonríe, mientras una de mis voces repite "Te dije. La gente siempre te decepciona".

And you, my dear, seem to be failing.

¿estoy retrocediendo...

...o tomando impulso?

I would come back as someone who knows better.

Nuestra mente, ese ente que no para ni un minuto, vive maquinándose. Preguntándose. Cuestionándose. Por lo menos la mia, no para. Por momentos me asusta que viva a mil, generando pensamientos, nociones, ideas, suposiciones. Me cansa.

Más que nada, porque cada tanto me atormenta con la misma pregunta: "¿Qué hubiera pasado si...?" Esa estúpida pregunta que puede hacer que la persona más segura y prolija se convierta en un Doc Brown cualquiera.

Es muy fácil decir que, dada la oportunidad, una haría las cosas de otra manera. Hay que saber discernir las acciones correctas de las equivocadas, motivada por todo tu ambiente. No debe ser algo sencillo, mas bien bastante arduo.

Yo no se qué cambiaría de mi pasado...pero sí se que, si pudiese, actuaría como una persona que sabe elegir mejor.

Thursday, 27 January 2011

La posta, part deux.

De nuevo, no la tengo yo, sino Hablemos Mal de Los Hombres

Eso sí, una vez que lo empezás a leer, ya no hay vuelta atrás.

Wednesday, 19 January 2011

Finally!

A partir de ayer a las 19.00, puedo decir, con alegría, orgullo, emoción y una sonrisa imborrable que soy dueña de un hermoso departamento.

Suck on that, bitches!

Tuesday, 18 January 2011

Telarañas

When I was travelling the road to Rome, one of the four sacred roads in my magical tradition, I realised, after almost twenty days spent entirely alone, that I was in a much worse state than when I had started.

In my solitude, I began to have mean, nasty, ignoble feelings.

I sought out my guide to the road and told her about this. I said that when I had set out on that pilgrimage, I had thought I would grow closer to God, but that, after three weeks, I was feeling a great deal worse.

‘You are getting better, don’t worry,’ she said.

‘The fact is that when we turn on our inner light, the first thing we see are the cobwebs and the dust, our weak points.

“They were there already, it’s just that you couldn’t see them in the darkness. Now it will be much easier for you to clean out your soul.’



 

Gracias, Coelho, por textos así. Me alegran el dia. Si quieren, pégensue una vuelta por su blog; vale la pena! http://paulocoelhoblog.com/

Monday, 17 January 2011

NYC

A veces, hay cosas que no estaban destinadas a ser. Quizás, si hacía ese viaje, con ese grupo de personas, en ese determinado momento, no iba a pasarla genial. Admito, igual, que me puso mal el no haber sido parte (abandonment issues, anyone?), pero ya está, ya pasó. Aprendí lo que tuve que aprender, solté lo que tenía que soltar, y seguí caminando; un poco más liviana y recelosa, pero en fin...

Ahora tengo otra oportunidad de hacerlo bien, un año y meses después, con otra persona.


(Y las ganas son tantas, que casi casi que me desborda el material.)